No he tenido el valor de escribir en qué estoy ni explicar cómo llegué hasta esto. Pero sobre todo, me falta el valor porque en el camino, o en el choque, le hice daño a buenas personas. Entre ellas, la última en postear, única a quien le pido disculpas.

Las cosas han estado aún más raras, más nebulosas en casi todos los sentidos posibles. Y paradójicamente en cosas y personas en las que no ponía ninguna esperanza, son las que me anclan a vivir contenta y ver las Maravillas que al mismo tiempo pasan en mi vida y focalizar mi energía en eso.

Igual tengo pesadillas con la U, con la lola, conmigo misma, con Juan-Ignacio y con el futuro...y no creo que se me pasen.