...

Me han hinchado la pelotas para que escriba más seguido (sí, sobre todo tú) y yo, como buena macabea, aquí estoy...blogueando nuevamente.

Salí de la cartuja. Era lo que quería. ¿Era lo que quería?...Parece.
A propósito de esto voy a decir a few words.

-Grandes años escolares. Mi básica. Años dorados. Pelié trescientas veces más con mis profes en séptimo y octavo que en la media entera, y si en mi colegio hubiesen existido las suspensiones, habría acomulado hartas...pero para qué vamos a andar con cuentos...igual era una chica buena.

-El Seminario San Rafael. Increíble. Pasé de ocho compañeros en octavo, a treinta en primero (se redujo dps) y mil profes y actividades extraprogramáticsa y espacios enormes. Mi primer pololo, mi primer beso y weas.

Para mucha gente el colegio es una etapa como las pelotas y algunos de los que ya la terminaron (churrasco! ahora soy una de esas)tiran mierda y me enoja; me enojo, porque creo que uno tiene que ser capaz de armar su propio cuento, donde esté, y Uno hacer que la experiencia sea mejor. Me la armé bien (la experiencia). Se agradece a Los amigos, los profes, hasta a las maracas...

Nombraré bastante al peo a la fauna seminarista que más quiero:

Coro. Mi amado profesor, my master, one of them, Rodrigo Gatica Lam.

Nicole Johnson, gran chica, mi primera amigA en la historia. Roberto Quiroga, que me quiso tanto.

Juan-Ignacio Reculé Rivera (plus his lovely family). Grandísimo amigo, grandísimo amor y otros varios.

Abuelito!!, MonoMósnich, MonoMorales, mis tortis, a mis Shondas, al Chipi, al Chino, al Seba Moreno, Fabián, mi amor de pasillo: Carucha (ojo, que la hija que tuvo recién se llama Catalina), la Virginia a Cachito, el Hugo, el Leo, a Maxito Johnson, a mis niñas Reculé Rivera, al Flavito, al Tomás, la Edith, Andrés, la Conty, la Naio, hasta Marcelo Meza!, A MI AMADO CURSO, Pablito, al Sáez (sólo por ser rico se ganó el espacio=), al Negro, a la Mose, la primera persona que conocí, al Pelao, el Quemao, a la Rucia, la Topi, al Villa, al Vale!! Mis regalones: uncle Willy, y mi niña preciosa; La Rocío de las Mercedes Benz
Harta gente, y me queda harta sin nombrar, seguro.

Eso es todo. Se acabó.